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lunes, 22 de noviembre de 2010

Tragédie


Despeté con la adrenalina de otros dias en un cuarto
de hotel junto a un par de botellas de ginebra y otra
de brandi que ya estaba vacia, pero no había rastro de
la mujer con quien me dormí la noche anterior, de ella
sólo quedaban las huellas de sus labios en mi camisa,
sus zapatillas bajo la cama y un post-it en el espejo
que me decía: -Te Amo!!! pero no puedo continuar.

Eran las 4:38, el amanecer se veía lejos del cielo,
el mundo que concía hasta ahora se colapso sobre mi,
la cabeza me daba vueltas, se me encogio el estomago,
corri a la ventana para buscarla, le grite desde
aquel tercer piso todo mi amor, le suplique con la
esperanza de que volviera, que des-empacara, se
instalara y comenzaramos de nuevo, pero eso no paso
y me dispuse a secar lagrimas, hice una hoguera de
cartas, me bebi las botellas, me fume los puros de
vainilla que me regalo esa semana, destrui las fotos
pero no consegui olvidarla.

Seguia en mi memoria, estaba dentro de mi corazón, mi
cuerpo aún la sentia, su perfume impregnaba cada rincon,
me sumergi en su recuerdo, sali a caminar bajo la madrugada
sin rumbo, recorrí la ciudad para volver a cada uno de
los lugares que frecuentamos y cuando el amanecer me
encontro estaba en el hobbi del hotel, evite el elevador
para subír por las escaleras, no quieria llegar a la
habitación, sabia que ahí no me esperaba nadie, que me
hayaría solo, me detuve en el descanzo y pensé que era
un buen momeno para reconstruir esperanzas, dibujar
ilusiones y abandonar esé hotel, esta rutina...esta vida!

Victor Aguilar.

sábado, 23 de octubre de 2010

Horas y minutos.

Se trata de que alcancemos el cielo juntos,
de que nos llevemos el brillo de las estrellas,
de caminar sobre la luna, de no esperar
a que el sol aparezca para acabar con los
misterios, hay muchos sueños por compartir
y hoy el nuevo día apenas a dado a luz,
tenemos horas enteras por delante para
devorarlas, cada minuto a partir de ahora
estará dedicado a ti y a mi, no habrá mundo
mejor que el nuestro, nadie a nuestro al
rededor puede comprender la felicidad que
nace entre nosotros cuando se cruzan
nuestras miradas, quizá no valga la pena
para ellos pero yo prefiero seguir aquí a tu
lado esperando el atardecer, quiero estar
contigo cuando se encienda el cielo y el sol
muera des-dibujando el horizonte, cuando
la obscuridad sea palpable y volvamos a
encender las velas  para bailar al ritmo de
las olas, para imaginar que me amas, para
comprender por que no doy la vida por ti
pero de cualquier forma aquí estoy amándote
esperando que los días lleguen con un brillo
renovado, las noches dejen de ser tan obscuras
y todo esto deje de ser solo un espacio en
mis desvelos.

Victor Aguilar


lunes, 11 de octubre de 2010

Septiembre

Nuestros cuerpos se encontraron en la obscuridad,
bajo las cobijas nos enredamos en un abrazo, luego
entre caricias y suspiros me pidió que la amara como
si fuese la primera, la única, como si no existiera nadie
afuera de aquella habitación, eso nos dejo pensar en
el momento, sentir que el tiempo se detenía entre
nosotros, hacer más especial la noche, me suplico que
fuera suyo y con eso le bastaría para ser feliz, después,
tomo mi mano para llevarla sobre su pecho, me ofreció
su vida, me juro amor eterno y yo que la deseaba como
a ninguna, me fundí en su calor mientras sentía su
corazón desbocado latiendo bajo mi mano, sin dudarlo
tome su cuerpo, nos entregamos apasionados y cautelosos,
le entregue la petite mort, memorice cada palabra, cada
sonido, cada minuto junto a ella, le arrebate el alma al
tiempo que la luna se apagaba y llegaba el alba, no
queríamos separarnos, preferíamos pensar que esto duraría
para siempre, pero también eramos consientes que después
del amanecer nos quedarían un par de horas antes de que
volveríamos a ser un par de extraños, cada cual retomaría
su camino, viviendo ahora con con la esperanza de coincidir
otra noche.

Victor Aguilar.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Punto Final.

Si seguimos...tendría que dejar en el olvido la conciencia
de mis recuerdos, alimentarias las dudas que corrompen
tu ausencia, las pesadillas harán trizas mis sueños, los
recuerdos que tengo de nosotros sera una mala pasada
que no pretendo bordar en mi futuro, ahora sé que en
cada beso de estos meses lo has recordado, me has
llamado esperando escuchar su voz, me abrazas para
sentir que estas entre sus brazos, me decías "Te Amo"
cuando en realidad nunca dejaste de amarlo...
Basta! de farsas, no quiero seguir en este escenario,
me voy a buscar mi felicidad lejos de ti, necesito una
tierra diferente para curarme esta agonía, para purgar
esta rabia, para defender mi orgullo y encontrar un lugar
en el que no me sienta solamente un intruso que llegó
a una patria que ya había sido conquistada.

Victor Aguilar.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Postal.




                                       

 

Con imagenes así la verdad uno se queda sin palabras...como escribir algo que describa esta imagen, 
 la comparto con Uds...Saludos.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Libertad.

Me quede anclado al suelo una tarde
que me incorpore desde mis cenizas 
y le preste mis alas al ángel de la 
independencia, nadie me enseño 
a caminar en esta ciudad de ilusiones
desgastadas en donde la suerte aposto
en mi contra cuando te marchaste, 
lo más triste fue descubrir que los 
sueños se marchitan con tu adiós y 
el corazón solamente funciona cuando 
estas a mi lado, pero, que cruel se a 
portado el destino que desafíe y a que 
velocidad se extiende la agonía que invade 
mis venas, ahora que el laberinto me revela 
sus secretos y la libertad es una promesa 
para este prisionero condenado al silencio.

Victor Aguilar.



sábado, 21 de agosto de 2010

Escenario.

Se incendia el horizonte,
 llego la hora de aprender
sin clichés ni paradigmas,
ahora tengo que volver al
escenario para seguir un guión
que no puedo cambiar,
debería poner las tragedias
a consumirse en las butacas del teatrillo...
para verlas reducirse a cenizas
en la obscuridad, para poder
ilusionarme y alimentar de nuevo mi fe,
así tal ves...solo tal ves mi escena
dejaría de ser tan lúgubre...

Victor Aguilar.